Luca Zidane llegó con lo justo al debut de Argelia en el Mundial frente a Argentina. Una fractura de mandíbula y mentón que sufrió jugando para Granada comprometió su participación en la cita máxima del fútbol. Sin embargo, el hijo de Zinedine Zidane se recuperó en tiempo récord y este martes, al igual que en los encuentros de preparación para este torneo, salió al campo de juego en Kansas City con una máscara protectora.

Con la recuperación en proceso, el accesorio le sirve para proteger la zona lesionada y evitar cualquier clase de golpe que pudiera agravar su condición.

El hijo de la leyenda de la Selección de Francia se formó en las divisiones juveniles de ese país europeo e incluso fue campeón Sub-17 en el Viejo Continente en el 2015, aunque luego decidió representar a Argelia, la tierra donde nacieron sus abuelos paternos.

Luca, de 28 años, con inicios en el Real Madrid y actualidad en Granada, sufrió a principios de abril una grave lesión que lo puso en duda para participar de la máxima cita ecuménica. Fue durante un partido de la liga española de Segunda División ante Almería, cuando el arquero sufrió un violento choque con el brasileño Thalys que encendió las alarmas.

El impacto le provocó una conmoción cerebral y múltiples fracturas óseas en el rostro, obligando a su traslado inmediato a un centro médico.

“Las pruebas realizadas a Luca Zidane revelan que el guardameta sufre también una fractura en su mandíbula y mentón”, explicaron desde la institución de Andalucía en el primer parte médico sobre la salud del arquero.

El hijo de Zizou optó por esquivar el quirófano de manera temporal y, tras un proceso de recuperación que se extendió por cerca de dos meses, recibió la autorización médica para volver a competir, aunque con una condición clave: protegerse la zona afectada.

Por esta razón, utiliza una máscara rígida especial, diseñada para resguardar su rostro ante cualquier nuevo golpe o impacto durante los partidos.

Este elemento le permitió formar parte de la convocatoria de Argelia para el Mundial 2026 y comenzar como titular el debut ante Argentina, el vigente campeón.

El hijo de Zizou nació en Marsella el 13 de mayo de 1998, precisamente el mismo año en que su padre tocó la gloria con la Selección Francesa al ganar el Campeonato Mundial.

Luca participó de las juveniles de Francia e incluso salió campeón europeo Sub-17 en 2015, pero en 2025 decidió homenajear a sus abuelos y defender el arco de Argelia.

Smail, su abuelo paterno, fue un albañil argelino que llegó a Francia con su esposa Malika para escaparle a la guerra y conseguir prosperidad.

En 1995, cuando Zizou jugaba su ultima temporada en el Girondins de Burdeos antes de ser transferido a Juventus, hizo abuelo a su padre con el nacimiento de Enzo. Tres años más tarde, ya siendo la máxima figura del fútbol mundial y casi dos meses antes de consagrarse Campeón del Mundo en París, llegó Luca. Y con él una anécdota muy especial.

Es que el día de la final, el 12 de julio, Smail no pudo ver el momento de la consagración de su hijo porque estaba cuidando y haciendo dormir a su nieto.

Pasaron 28 años y Luca le rindió homenaje al disputar un Mundial con la bandera de Argelia en su pecho.

ES

Newsletter Clarín

Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín

Edición impresa