Juan Manuel Cerúndolo dio el gran batacazo del año en Roland Garros 2026. El porteño, 56° del mundo, derrotó en tres sets a Jannik Sinner, máximo favorito, y se metió en la tercera ronda del Abierto de Francia, el segundo Grand Slam del año. Fue su primer partido contra un Top 10 y su segundo ante un Top 20 tras la victoria ante Casper Ruud en Gstaad, el año pasado.
El porteño, hermano menor de Francisco Cerúndolo, se transformó así en el noveno argentino en derrotar a un jugador ubicado en lo más alto de la clasificación ATP en un partido oficial y cortó una sequía de 7años, 8 meses y 21 días sin festejos albicelestes frente a un rival en esa posición.
El último en conseguirlo fue Juan Martín Del Potro, que en las semifinales del US Open 2018 le ganó a Rafael Nadal y sumó la 24ª victoria del historial de tenistas nacionales ante líderes del ranking.
El tandilense es, además, quien más veces lo logró, diez, y todas ante el Big 3. Fueron cuatro ante Roger Federer, tres ante Nadal y la misma cantidad frente a Novak Djokovic. Los otros que integran esa lista son Guillermo Vilas (con cuatro), David Nalbandian y Guillermo Cañas (ambos con tres), y José Luis Clerc, Mariano Zabaleta, Gastón Gaudio y Agustín Calleri (con una cada uno). Acá, un repaso de todos esos triunfos.
Hace algo menos de 48 años, Guillermo Vilas conquistó en Nueva York el segundo de sus cuatro títulos de Grand Slams, que tuvo un sabor especial porque lo hizo con su primera victoria ante un número 1. En una edición del US Open muy diferente a la actual -el torneo se jugaba todavía en polvo de ladrillo y en el West Side Tennis Club de Forest Hill-, el mejor tenista argentino de todos los tiempos levantó el trofeo al vencer por 2-6, 6-3, 7-6 (7-4) y 6-0 al local Jimmy Connors en la final, que se jugó el 11 de septiembre. El estadounidense había ingresado al certamen como segundo favorito, pero en las semanas del certamen estaba ubicado en lo más alto y el gran Willy ocupaba el cuarto lugar.
Vilas volvió a doblegar a Connors, ganador de ocho Majors, en la octava edición de la Masters Grand Prix, la versión original del certamen que reúne a los mejores ocho jugadores a finales de cada temporada y corona al “Maestro”. La de 1977 se disputó en enero de 1978 en Nueva York, sobre carpeta y bajo techo. En la primera fase, por el grupo B, el argentino, por entonces segundo en el ranking, derrotó al español Manuel Orantes y a Connors. Fue por 6-4, 3-6 y 7-5 ante el número 1 para meterse en semis, en las que caería luego frente a Björn Borg. El estadounidense terminaría levantando el trofeo.
En marzo de 1980, Argentina recibió a Estados Unidos en el Buenos Aires Lawn Tennis para disputar la final del Interzonal Américas de la Copa Davis. Y José Luis Clerc inauguró el choque en el polvo de ladrillo porteño con un batacazo ante John McEnroe, que había llegado unos días antes el número 1 por primera vez. Batata, 15° del ranking, se impuso por 6-3, 6-2, 4-6 y 13-11 y le regaló el primer punto al equipo albiceleste, capitaneado por Lito Alvarez.
Tras ese triunfo de Clerc en el primer partido del viernes, uno de Vilas ante Brian Gootfried en el segundo y la derrota local en el dobles del sábado, Argentina llegó con ventaja de 2-1 a la última jornada de competencia en el BALTC. Y el gran Willy, quinto del ranking, sentenció la victoria celeste y blanca ante los estadounidenses -que finalmente fue por 4 a 1- al superar por 6-2, 4-6, 6-3, 2-6 y 6-4 en el cuarto punto a McEnroe.
El cuarto y último triunfo de Vilas frente a un número 1 llegó en la Copa de Naciones de 1980, un torneo por equipos que se disputó entre 1978 y 2012 y tuvo nuevas ediciones en 2020, 2021 y 2022. Tras superar el round robin con victorias ante Alemania, Italia y Checoslovaquia, el equipo albiceleste quedó frente a frente ante Suecia en las semifinales. Y el porteño (4°) abrió esa serie con una victoria por 6-3, 1-6 y 6-1 ante Björn Borg. El conjunto nacional arrasó con el escandinavo y luego derrotó al italiano en la final, para conquistar el primero de sus cuatro títulos.
Mariano Zabaleta tenía 21 años y estaba ubicado en el 26° escalón del ranking cuando llegó a St. Polten para disputar en mayo de 1999 su último torneo de preparación para Roland Garros. El tandilense llegó a las semifinales cediendo apenas un set y en esa instancia dio la gran sorpresa al superar por 7-5 y 6-3 al ruso Yevgeny Kafelnikov, el flamante número 1 de la ATP. Fue la única vez que pudo doblegar a un líder del ranking, ya que más adelante en su carrera perdió una vez con Andre Agassi y otra con Roger Federer y se retiró con un récord de 1-2 ante rivales en esa posición.
En abril de 2002, Gastón Gaudio conquistó en Barcelona el primer título ATP de su carrera. Con Martín Jaite en su banco -había llegado al torneo como invitado en su condición de ex campeón y se convirtió en su entrenador interino- el bonaerense no figuraba entre los favoritos pero sorprendió sobre el polvo de ladrillo español. Y en semis, dio el gran golpe al bajar a Lleyton Hewitt por 6-4 y 7-5 para meterse en la final, en la que venció a Albert Costa. “Gastón tiene uno de los reveses más finos del circuito, lo pega como pocos jugadores en el mundo”, lo elogió después el australiano.
El partido que Guillermo Cañas le ganó a Lleyton Hewitt en los octavos de final de Roland Garros 2002 fue un maratón extenuante, una verdadera batalla de tenis. El argentino, 15° preclasificado (estaba 17° en el ranking), llegaba cansando después del esfuerzo que había hecho en la ronda previa para eliminar a Carlos Moyá en cinco sets y más de cuatro horas. Y el australiano, que lideraba el ranking desde noviembre de 2001, lo exigió al máximo. Tras repartirse los primeros dos sets en los tie breaks, el de Tapiales se llevó el tercero por un buen margen, pero arrancó muy mal el cuarto y quedó 0-3 abajo. Pero a pesar de los dolores y las molestias físicas, consiguió ganar los siguientes seis games para sellar la victoria por 6-7 (1-7), 7-6 (15-13), 6-4 y 6-3 en cuatro horas y 13 minutos. “Es uno de los momentos más felices de mi vida”, aseguró.
El septiembre de 2003, Argentina visitó a España para jugar las semifinales de la Copa Davis, con la ilusión de dar un paso más hacia la conquista de su primera Ensaladera, que todavía se haría esperar trece años más. Los locales hicieron valer la localía sobre el polvo de ladrillo del Palacio de Deportes Jose Martín Carpena de Málaga, pero tuvieron que esperar hasta el quinto punto para celebrar porque Agustín Calleri sorprendió en el cuarto y le puso suspenso a la definición. El cordobés, 16° del ranking, saltó a la cancha con la serie 1-2 en contra para los capitaneados por Gustavo Luza, tras las dos victorias españolas del viernes y la argentina en el dobles del sábado. Y terminó doblegando en tres sets a Juan Carlos Ferrero, el número uno del mundo, por 6-4, 7-5 y 6-1. No pudo disfrutarla mucho el de Río Cuarto, porque luego Moyá le ganó a Gaudio y puso el 3-2 para los dueños de casa, que se metieron en la final.
Epic comeback 😱The day David Nalbandian stopped Roger Federer’s historic run in 2005. #FinalsFlashback pic.twitter.com/KcCh01XnKs
La historia de la coronación de David Nalbandian en la Tennis Masters Cup (hoy ATP Finals) de 2005 es conocida por todos los fanáticos argentinos del tenis. El unquillense había dado por finalizada su campaña tras caer en la segunda ronda de París Bercy ante Tommy Haas y había vuelto a Argentina para empezar sus vacaciones. Pero cuando estaba armando el bolso para un viaje de pesca con sus amigos, lo llamaron para avisarle que Andy Roddick se había bajado del torneo de final de temporada por una lesión en el hombro, y que él podía entrar en su lugar. El cordobés, que estaba 12° en el ranking, dejó la caña de pesar, agarró su raqueta y viajó a Shanghai. En un torneo que se jugó sobre cemento indoor y con mucha presencia albiceleste -Coria había entrado directo y Gaudio y Puerta se beneficiaron de otras bajas-, el Rey David venció al Mago y a Ljubicic en el round robin; bajó a Davydenko en semis y en la final venció a Roger Federer, el gran favorito y quien le había propinado la única derrota en la fase de grupos. Fueron cinco sets épicos y durísimos. El suizo -que llevaba 35 victorias consecutivas y 24 finales ganadas al hilo- se llevó los dos primeros, pero el argentino consiguió revertir el resultado y se impuso por 6-7 (4-7), 6-7 (11-13), 6-2, 6-1 y 7-6 (7-3) en cuatro horas y 33 minutos. “Ese es sin dudas uno de los mejores cinco partidos de mi carrera”, afirmaría años después sobre el encuentro en el que conquistó su título más importante ante el número 1.
Guillermo Cañas fue una pesadilla para Roger Federer en el Sunshine Double de 2007. En el Masters 1000 de Indian Wells, el argentino, que estaba 60° en el ranking y había ingresado al torneo como lucky loser, sorprendió al suizo en la segunda ronda. Cañas -que había vuelto a las canchas en septiembre de 2006 tras cumplir una sanción de 15 meses por doping- jugó un partido perfecto ante una de las mejores versiones de Roger, que ya dominaba el circuito y buscaba su cuarto título al hilo en el desierto californiano. Fue 7-5 y 6-2 en una hora y 45 minutos para cortarle al número 1 una racha de 41 victorias al hilo y evitar que siguiera acercándose al récord de 46 de Vilas.
Dieciséis días después del golpe en Indian Wells, Cañas le propinó otro durísimo a Federer en el Masters 1000 de Miami, al que el líder del ranking llegó también con la idea de defender su corona. En Florida, el nacido en Tapiales se metió en el cuadro desde la qualy y eliminó a Henman, Ferrero y Gasquet para citarse con el suizo en octavos de final. Aunque el partido fue mucho más parejo que en el torneo californiano, el argentino volvió a ser superior. En algo más de dos horas y media, se impuso por 7-6 (7-2), 2-6 y 7-6 (7-5) y se anotó su segundo triunfo al hilo ante Roger. Confiado, venció luego a Robredo y a Ljubicic y llegó a la final. Y aunque no pudo cerrar su enorme semana con el título (perdió con Djokovic), sus inolvidable doble festejo ante uno de los más grandes de todos los tiempos en aquellas dos citas quedará para siempre en la memoria del tenis celeste y blanco.
David Nalbandian fue otro argentino que le dio más de un dolor de cabeza a Federer en la temporada 2007. Y en el Masters 1000 de Madrid, que por esos años se jugaba en octubre como parte de la gira de canchas duras bajo techo, el cordobés conquistó un título inolvidable. Número 25° del ranking, el cordobés llegó a la capital española sin haber podido superar los cuartos de final en ningún torneo en la temporada. Pero allí, se destapó. Venció a Clement, Berdych y Del Potro y se metió en cuartos. En esa instancia venció a Nadal (dos del ranking), en semis le ganó a Djokovic (3°) y en la final doblegó a Federer (1°). El suizo, que buscaba revalidar el título y había celebrado ese año en Australia, Wimbledon y el US Open, se llevó el primer set por 6-1, pero el cordobés lo dio vuelta al ganar los dos siguientes por 6-3 y 6-3. Fue su primera consagración en un Masters 1000. Y fue una actuación histórica e inigualable del unquillense, que es el único jugador que fue capaz de derrotar a los tres integrantes del Big 3 en un mismo torneo.
Dos semanas después de ese triunfo en Madrid, Nalbandian repitió el festejo en París y en su camino al título volvió a doblegar a Federer. Después de vencer a Almagro y a Moyá, el cordobés quedó otra vez frente a frente ante el suizo en los octavos de final. Y en esa ocasión necesitó solo dos sets para superar al número 1 por 6-4 y 7-6 (8-6), con una actuación brillante. Pasaron luego las victorias ante Ferrer (el único que pudo robarle un parcial en ese certamen), Gasquet y Nadal para levantar el trofeo y cerrar una temporada inolvidable. “En esos torneos me sentía con sensación de que podía hacer prácticamente cualquier cosa con la pelota”, contó años después en una entrevista con ESPN.
Juan Martín Del Potro celebró la primera de sus diez victorias ante un número 1 en el Masters 1000 de Miami de 2009. El tandilense, por entonces de 21 años y séptimo del ranking, había perdido sus primeros cuatro partidos con Rafael Nadal, quien en un período de dos años lo había doblegado en cemento, polvo de ladrillo y césped sin dejarle ganar ni un set. La revancha llegó por fin en el certamen de Florida, donde Delpo -que era la gran promesa del tenis argentino- se impuso por 6-4, 3-6 y 7-6 (7-3) en un peleado partido de cuartos de final de tres horas y dejó a Rafa con las manos vacías.
Comeback complete.Juan Martin del Potro is the 2009 US Open champion! #USOpenClassics @delpotrojuan pic.twitter.com/IEp3BuRv8h
Del Potro sorprendió al mundo del tenis en Nueva York en agosto de 2009, donde firmó la victoria más importante y más emocionante de su carrera, la que le permitió levantar su único trofeo de Grand Slam. Y fue, justo, ante Roger Federer, el número 1 del mundo. El tandilense no era el gran favorito a coronarse en el US Open, pero había muchos que no se animaban a descartarlo como un candidato a llegar bien lejos. Estaba sexto en la clasificación mundial; había ganado el título en Washington y caído ante Murray en la final en el Masters 1000 Montreal; y su potente tenis y su imparable derecha se habían transformado ya en un dolor de cabeza para los mejores. Igual, cuando quedó cara a cara para el duelo decisivo con Federer -que había ganado Madrid, Roland Garros, Wimbledon y Cincinnati y recuperado el primer lugar del ranking-, todos daban por hecho que el suizo terminaría ganando su sexto título consecutivo en el torneo. Pero Delpo no se achicó ante la figura de su ídolo y se impuso por 3-6, 7-6 (7-5), 4-6, 7-6 (7-4) y 6-2 en más de cuatro horas para levantar el trofeo que soñaba desde chico.
Del Potro cerró su inolvidable 2009 en las ATP Finals, que reunieron a los mejores ocho jugadores de la temporadas. El tandilense, que finalizó quinto en el ranking, cayó en el grupo A junto a Federer, Murray y Verdasco. Y tras caer ante el escocés y derrotar al español, en su último partido de la primera fase volvió a ganarle al suizo por 6-2, 6-7 (5-7) y 6-3. Delpo y Roger avanzaron a semis, pero el número 1 no tuvo revancha, porque perdió en esa instancia con Davydenko. El argentino, en tanto, superó a Soderling pero luego cedió en el duelo decisivo ante el ruso.
La primera victoria de Del Potro ante Novak Djokovic fue dramática. Argentina lideraba 2 a 1 la serie de semifinales de la Copa Davis 2011 ante Serbia, que se jugó a mediados de septiembre sobre la cancha dura indoor de Belgrado. El tandilense, que estaba aún recuperando terreno tras recuperarse de la operación en su muñeca derecha, tenía la chance de sellar el pase a la final en el cuarto punto, pero enfrente tenía a Nole, que había estrenado en julio su condición de número 1, luego de coronarse en Australia, Indian Wells, Miami, Madrid, Roma y Wimbledon, y había ganado después Montreal y el US Open. Aunque el líder del equipo local, campeón en la edición anterior, había llegado tocado y con el cuerpo cansado tras meses de intensa competencia. No jugó el primer día, pero sin margen de error, saltó a la cancha en la última jornada y terminó retirándose en el segundo set con un fortísimo dolor en la espalda. “Estaba sólo al 60 por ciento y entré sabiendo el riesgo que corría”, dijo Djokovic, que se quebró tras tirar la toalla. Delpo se llevó la victoria por 7-6 (7-5), 3-0 y abandono y metió al conjunto albiceleste en la final, que perdería luego ante la España liderada por Nadal en Sevilla.
Tres finales jugaron Juan Martín Del Potro y Roger Federer en el ATP de Basilea, la casa del suizo. Solo una cuando el helvético era número 1. Fue la definición de la edición 2012, un año en el que el argentino ya había vuelto a su mejor nivel y se codeaba otra vez con los mejores, tras aquel parate de 2010 por el problema en la muñeca derecha. Octavo en el ranking y campeón la semana previa en Viena, Delpo jugó un partidazo ante Federer y ganó 6-4, 6-7 (5-7) y 7-6 (7-3) para celebrar su cuarto título de esa temporada.
Un partido vibrante y peleadísimo le ganó Del Potro a Djokovic en las semis de Indian Wells 2013. Mucho más parejo de lo que puede parecer el marcador: 4-6, 6-4 y 6-4 en dos horas y 50 minutos de juego. El tandilense, séptimo del ranking, había bajado a Murray (3°) en cuartos y tuvo que remar ante el serbio, que se llevó el primer set y llegó a tener una ventaja de 3-0 en el capítulo decisivo. Pero reaccionó a tiempo, le cortó a Nole una racha de 22 victorias al hilo (no perdía desde París Bercy, en octubre de 2012) y volvió a la final de un Masters 1000 tras tres años y medio. En la final perdió con Nadal y se quedó con las ganas de conquistar su primer título en la categoría.
Dos sets y apenas una hora y 46 minutos necesitó Del Potro para arrasar con Nadal en las semis del Masters 1000 de Shanghai de 2013. El argentino se impuso por 6-2 y 6-4 en un partido que manejó a su antojo, con un tenis de altísimo nivel y una derecha imparable, moviéndose demasiado cómodo sobre el cemento chino y sin perder nunca el foco. Las palabras del español tras la derrota son la mejor manera de calificar la actuación del argentino, que cedió luego en la final ante Djokovic. “Él jugó tenis que rozó la perfección. En los momentos importantes no falló ni una pelota. Fue muy agresivo; su derecha, su revés su saque… No hay que especificar. Muy pocas veces me he enfrentado a un nivel como el que jugó Juan Martín hoy”, reconoció el mallorquín.
El renacer de Juan Martín Del Potro. 🔥En la primera ronda de los Juegos Olímpicos de #RíoDeJaneiro 2016 el tandilense se impuso 7-6 (4) y 7-6 (2) ante el N°1 del mundo Novak Djokovic, apagando la ilusión de su deseado oro. 🎾#TBT #TBTenis pic.twitter.com/ty3wJcuKBB
El duelo de primera ronda de los Juegos Olímpicos de 2016 entre Del Potro y Djokovic era un choque entre David y Goliat. El argentino había regresado al circuito seis meses antes, luego de los dos años de pesadilla que vivió entre 2014 y 2015 con las tres operaciones en la muñeca izquierda. Estaba 141° en el ranking y Río iba a ser apenas su noveno torneo desde la vuelta. El serbio llegaba como líder del ranking, con dos títulos de Grand Slam (Australia y Roland Garros) y tres de Masters 1000 (Indian Wells, Miami y Madrid) en la temporada. Pero Delpo se hizo enorme en la cancha de cemento del Parque Olímpico de Barra da Tijuca y se impuso por 7-6 (7-4) y 7-6 (7-2) en casi dos horas y media. El serbio, que tendría que esperar otros ocho años para colgarse un oro olímpico, se fue llorando desconsoladamente y tiempo después aseguró: “Fue la derrota más dura de mi carrera”. “Después de lo que he luchado por volver a jugar al tenis volví a ganarle a un número uno. Jugué muy bien y volví a disfrutar de pegarle de esa forma que hace que la gente grite desde la tribuna. Fue una noche soñada”, afirmó en aquel momento el tandilense.
Casi doce años pasaron desde que Juan Martín Del Potro debutó en el cuadro principal de un Masters 1000, en Shanghai 2006, hasta que conquistó su primer título en esa categoría, la segunda en importancia detrás de los Grand Slams. Fue en Indian Wells 2018 y, como para hacer aún más dulce la victoria, fue con un triunfo muy trabajado en una apretada final ante Roger Federer, que había llegado al torneo invicto en el año, en una racha de 17 victorias al hilo y como líder del ranking. La Torre de Tandil, por entonces octavo en el ranking, se llevó el triunfo por 6-4, 6-7 (8-10) y 7-6 (7-2) ante un rival que erró demasiado en el primer set, pero que recuperó su mejor versión a partir del segundo y ganar su 22° trofeo. “Estoy temblando porque le gané a un grande como Federer, que es un amigo”, reconoció Delpo con el trofeo en sus manos. “No podía imaginar este momento. Todos sabían que de verdad estaba muy cerca de retirarme del tenis antes de mi tercera cirugía en mi muñeca izquierda. Tuve malos momentos, pero ya no quiero pensar en esos. Simplemente estoy disfrutando mi vida y del tenis. Estoy emocionado por ver lo que viene”, agregó, sin saber que sería la última consagración de su carrera.
La última victoria de Del Potro ante un número 1 fue en la cancha central de Flushing Meadows, en la que había vivido su momento más feliz como jugador nueve años antes. Fue en las semis del US Open 2018 y ante Nadal, que le entregó el triunfo tras ceder los primeros sets por 7-6 (7-3) y 6-2 y retirarse por una molestia en la rodilla, causada por la tendinitis crónica en la rótula derecha que llevaba años padeciendo. “Odio retirarme pero seguir así era demasiado”, aseguró el mallorquín. “Me encanta jugar contra Rafa porque es el mayor luchador de este deporte. Y esta no es la mejor manera de ganar un partido”, se lamentó Delpo, que era el número tres del mundo. El argentino perdió luego la final con Djokovic, se quedó a las puertas de su segundo Major y aunque terminó llorando de bronca tras esa derrota, se fue de Nueva York con la certeza que tenía con qué asaltar la cima del ranking. Algo que nunca ocurrió por la maldita rodilla derecha que se lesionó al año siguiente y que lo terminó retirando.
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