Nicolás Otamendi volvió al fútbol argentino después de casi 16 años jugando en el extranjero. Su último partido había sido el 23 de agosto de 2010, días después de jugar su primer Mundial con la Selección Argentina, cuando fue titular en la victoria 2-1 de Vélez como visitante frente a All Boys por la segunda fecha del Torneo Apertura.
Este sábado, en el debut de River en el Clausura, cumplió el sueño de vestir la camiseta del club del que es hincha, ya como campeón del mundo y a seis días de disputar la final del Mundial 2026 que la Selección perdió frente a España. Y recibió una plaqueta al igual que Gonzalo Montiel, el otro mundialista en Estados Unidos, Canadá y México.
“NO SEAS MALO, DALE…” Otamendi le recriminó al árbitro Arasa luego de la derrota 0-1 de River con Barracas Central. pic.twitter.com/TPdmMbYdg2
Además, ingresó en el complemento Ángel Correa, otro de los que levantaron la Copa del Mundo en Qatar 2022, refuerzo estrella por 15 millones de dólares procedente de Tigres de México. Cumplieron una buena tarea aunque no pudieron evitar la derrota del equipo dirigido de excepción por Ariel Broggi.
Otamendi dejó un dato para el recuerdo. Fue capitán en la noche del Monumental, toda una curiosidad por tratarse de su debut con la camiseta de River, lo que no sucedía en el club de Núñez desde 1988. Fue con otro campeón del mundo, Sergio Batista. El Checho, ganador del título en México 1986, había pasado de Argentinos Juniors, el club que lo formó, hacia el Millonario.
Ota, de 38 años cumplidos el pasado 12 de febrero, ocupó la zaga central junto a Lucas Martínez Quarta y no pasó sobresaltos más allá de una jugada en el primer tiempo en que regaló la pelota y luego respiró aliviado al ver la definición fallida del jugador de Barracas Central. Luego mostró seguridad.
El gol de Gonzalo Morales, en tanto, surgió de un quite de cabeza del propio Otamendi. La pelota le quedó a Rodrigo Insúa y de allí salió el 1-0, aunque la responsabilidad pareció ser del resto de los defensores que no lograron cortar la trepada del hijo del Gallego.
La participación de Correa fue más breve. Broggi lo mandó a la cancha a los 22 minutos del segundo tiempo en reemplazo de Facundo Colidio. Había tenido un único entrenamiento con sus nuevos compañeros. Entró en juego en el último tercio del campo, tocando la pelota y yendo a buscar, pero sufrió la falta de juego de River y no logró ser decisivo.
“Ahora soy parte de este grupo, de este equipo. La responsabilidad es toda nuestra. Tenemos que seguir trabajando para dar otra cara. Hoy, en una jugada de mierda nos hicieron un gol, pero en líneas generales lo intentamos, lo fuimos a buscar. Los pases en el último tercio no salieron como queríamos. Entiendo el enojo de la gente. Estamos en el mejor club de Argentina. Hay que seguir”, dijo tras los silbidos del público en el final.
“Nos faltó un poco más de paciencia en el último tercio para generar más situaciones de gol. Ellos no nos generaron, tuvieron dos o tres ocasiones en 97 minutos. Hay que seguir. Vengo con la mentalidad de ganar cosas con River, así que hay que seguir trabajando para cumplir los objetivos que tenemos por delante”, agregó Ota, quien en el final del partido le reclamó al árbitro por el penal no cobrado por falta de Rafael Barrios contra Lautaro Pereyra. “Fueron dos penales, uno por lo menos me tendrías que haber cobrado”, se escuchó que le dijo a Arasa.
Y cerró con una reflexión sobre el Mundial: “Dejó un sabor amargo porque no pudimos cumplir el objetivo, que era ganar la Copa del Mundo. España es merecedor del título. La Selección generó en el argentino algo que fue nafta para nosotros. Nos apoyaron desde cualquier parte del mundo, lo vemos a través de las redes sociales, y estamos agradecidos a ellos. Nos faltó el último paso, no se dio y ahora voy a apoyar como un argentino más a los chicos”.
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