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Mauricio Macri volvió el lunes por la mañana al país, tras estar presente en el tramo final del Mundial de fútbol, junto a su novia Dolores “Lola” Teuly. Apesadumbrado como la inmensa mayoría de los argentinos tras el resultado con España, comenzó a programar el siguiente tramo de su gira “Próximo Paso” en sus oficinas de la Avenida del Libertador -en Acassuso- donde le queda pendiente viajar al Sur y al noroeste.
En dos semanas, preparará las valijas el ex Presidente junto a las autoridades nacionales del PRO, donde se destacan Soledad Martínez (intendenta de Vicente López) y Martín Yeza, el diputado nacional que manda en Pinamar. Pero antes de eso, se verá con Jorge Macri, con quien se rumoreaba que no reinaba la mejor de los vínculos en el último tiempo: “Jorge y Mauricio son primos hermanos: un día se pelean y el fin de semana siguiente, están comiendo pastas juntos y chequeando juntos los lugares en las listas”, reza alguien que conoce al dedillo a los dos miembros del clan Macri. Esa reunión entre los parientes de origen italiano sucederá, sumando a otro descendiente de la península apenina, como Daniel “Tano” Angelici.
El jefe de Gobierno porteño recibirá al titular del partido nacional la semana próxima por la cita quincenal que tienen para repasar temas de gestión de la Ciudad de Buenos Aires. Allí se hablará, fundamentalmente, del tema de si habrá o no PASO (elecciones primarias) ya que el gobierno de Javier Gerardo Milei pretende eliminarlas. Para eso, trabaja a destajo el jefe de Gabinete, Diego César Santilli, a quien el propio Macri elogió al ser designado como ministro coordinador. El asunto de cómo impactará eso en la Ciudad será tema clave, pues Jorge Macri auspicia una lista de unidad con La Libertad Avanza, a partir de haber mejorado sus índices de gestión y también, el vínculo con los hermanos Milei y con su delegada en la política porteña, la legisladora Pilar Ramírez.
Macri se movió esta semana junto a su máximo allegado Fernando De Andreis, con quien recibió al inquieto Cristian Ritondo.
Pero más allá de eso, el rumor que circula en el PRO por estos días es sobre el posible regreso a la vida política argentina de Jaime Durán Barba. “Dicen” que el ex PRO, Emilio Monzó, auspicia que el consultor ecuatoriano se meta a trabajar en la construcción de un candidato de la “ancha avenida del medio”. Todo vuelve…
En la reunión de Mesa Política de esta semana, todo el staff mileísta que allí se congrega recibió un mensaje del propio Presidente: no hay acuerdo por la reforma política ni por otra cosa si no hay apoyo a las reformas económicas. Javier Milei quiere que los gobernadores aliados y los amigables según la ocasión, levanten la mano en el Congreso por los cambios económicos que quiere el jefe de Estado, como la reforma del Banco Central, Tierras Privadas o el Súper Rigi.
De boca de Diego Santilli y de Karina Milei llegó la directiva, en la que el Presidente se mostró inflexible. No importa si la reforma electoral condiciona o pone en riesgo de fractura: antes, están las reformas económicas y Milei no quiere que en eso, se ceda un solo tranco. Escuchaban atentos el estratega electoral Santiago Caputo así como quienes cuentan los porotos en el Senado y Diputados, como son Patricia Bullrich, Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem. Tabula rasa pero con la manito en alto…
El asunto de que hayan o no PASO el año próximo determina absolutamente al peronismo. En tiempos en que los caciques bonaerenses piensan en sí lograrán o no la reelección indefinida de los intendentes y el adelantamiento de elecciones provinciales, la suspensión o eliminación de las Primarias Abiertas condiciona la integridad y la supervivencia de la principal fuerza opositora.
Además, en esa fuerza se sigue con atención lo que dejarán los resultados electorales de Lula Da Silva y Donald Trump, que afrontarán elecciones en octubre y noviembre: en el peronismo creen que eso influirá en su suerte y en la del gobierno de Javier Milei. Axel Kicillof aún no fijó su posición respecto del adelantamiento o no de las elecciones de gobernador (él ya no tiene reelección en ese rubro) y mucho menos, si él bendecirá a quienes quieren correr para esa pelea. Allí, aparecen como nombres posibles desde el ala de los alcaldes, los nombres de Federico Otermín (Lomas de Zamora), Federico Achaval (Pilar), Ariel Sujarchuk (Escobar) y el ministro de Obras Públicas, Gabriel Nicolás Katopodis.
Kicillof seguirá en su tesitura de no definir nada (ni si desdobla ni la oficialización de su precandidatura a Presidente) hasta que el Gobierno nacional consiga o no dejar de lado las PASO. Mientras tanto, retomará las recorridas por el interior del país, para no quedar abroquelado solo en la provincia de Buenos Aires. En el PJ se habla en estos días de la convocatoria que está haciendo el gobernador de La Rioja, Ricardo “Gitano” Quintela, para los primeros días de agosto por un nuevo aniversario del asesinato del padre Angelelli, al que el Papa Francisco había declarado beato y mártir. Quintela invitó personalmente a Máximo Carlos Kirchner, quien será de la partida. ¿Habrá allí “face à face” entre Kicillof y el hijo de Cristina Elisabet Kirchner?
En el campamento cristinista pretenden que suceda una sola negociación -con el kicillofismo y el massismo- de todo el paquete electoral: esto es, eliminar o no las PASO bonaerenses, definir la fecha de la elección en el distrito mayor (si se separan y adelantan respecto de las nacionales) y votar o no por las reelecciones indefinidas de los intendentes, tesoro por el que se desvelan la mayoría de los alcaldes, sean de la fuerza que sean.
En el sector que remite a San José 1111, reclaman una postura clara del gobernador, quien como recién se dijo, esperará si el Gobierno nacional consigue aplazar las Primarias Abiertas Obligatorias. Un intendente que habla con los dos campamentos se resigna: “Si no hay PASO, se divide todo y estamos fritos…”.
Editor de la sección Política
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