Las bondades del imponente estadio Jordan-Hare de la ciudad universitaria de Auburn se repitieron cosntantemente desde el desembarco de la Selección en este sitio del estado de Alabama. Pero antes del ingreso de los equipos en el amistoso entre Argentina e Islandia en el cierre de la gira previa al inicio del Mundial 2026 apareció un ritual muy particular, que estuvo a punto de ser protagonizado por Lionel Messi, finalmente suplente y que le cedió la cinta a Nicolás Otamendi. Se trata de la tradición del águila, que acompaña desde hace casi tres décadas a los Tigres de Auburn, el equipo de fútbol americano universitario que es el alma deportiva de esa ciudad.

Obviamente la mascota oficial es un tigre, llamado Aubie, pero en las calles, las remeras, los murales y en muchas partes del estadio la frase que rodea a todos es la frase “War Eagle” (Águila de Guerra). ¿En qué consiste? Las aves están entrenadas por el centro de rapaces de la universidad para realizar un vuelo completo alrededor del estadio antes del comienzo de los partidos y después aterriza en el centro del campo de juego.

Como se trataba del primer encuentro de fútbol de toda la historia en este escenario que se construyó en 1939, no se sabía si también aplicaría, más allá del deseo de las autoridades de la Universidad. Pero finalmente ocurrió la magia, para el delirio de las más de 88.000 personas que completaron el estadio. Antes de que salten los equipos a la cancha, la jaula se enfocó en la impactante pantalla gigante del estadio y se dejó en libertad al águila para su momento. Las cámaras de los celulares se encendieron.y acompañaron toda la secuencia, que terminó con un “premio” comestible para el ave.

The first FIFA eagle flight. #BlogleDoesFIFA #auburn #wareagle pic.twitter.com/fv05NHtaUM

¿Pero de dónde nació la pasión por el águila? Hay muchas versiones, como en cada relato popular, pero la que más adeptos genera es la ocurrida durante un partido de 1892 ante Georgia. Según el relato, un veterano de la Guerra Civil asistió al encuentro acompañado por un águila que había rescatado años atrás. Durante el partido, el ave comenzó a girar sobre el campo mientras Auburn iniciaba una remontada que terminaría en victoria. Los hinchas interpretaron ese episodio como una señal mística y empezaron a repetir el grito que más de un siglo después sigue acompañando al equipo.

“Somos los Tigers que dicen ‘War Eagle’”, aseguran en la Universidad.

Editor de la sección Deportes. dprovenzano@clarin.com

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